Las autoras de la guía sobre Educación Infantil y Coeducación,
Gemma Torres y Mª del Carmen Arjona, señalan (p. 18) que:
"El instrumento por excelencia de
comunicación es el lenguaje y lo utilizamos para delimitar y transmitir las
diferencias existentes en nuestra sociedad por razón de sexo. Tanto el lenguaje
oral como gestual se utiliza e interpreta de forma diferente según el sexo del
bebé.
A las niñas se les habla con adjetivos como
“preciosa”, “bonita”..., generalmente se abusa de los diminutivos además
acompañados con caricias, sonrisas que refuerzan la conducta femenina.
A los niños se les habla menos que a las niñas y
cuando se hace, se utilizan adjetivos que refuerzan la conducta “viril” que se
espera de ellos, “gamberrote”, “tragoncete”. A su vez, el tiempo que las
personas dedican al juego infantil es superior con los niños, teniendo como
característica dicho juego el ser “más brusco”.
Estoy de acuerdo con Gemma Torres y Mª del Carmen Arjona, nos queda mucho
por mejorar, seguimos diferenciando desde bien pequeños a los niños y a las
niñas. Con la ropa, los colores, juguetes, expresiones…….
Los estereotipos de género están muy
presentes en nuestra educación, cuando realizamos alguna fiesta, semana
cultural, bailes…. Todavía se siguen haciendo disfraces para las niñas y
disfraces para los niños. En mi colegio realizamos una fiesta a final de curso
e intento que a la hora de programar los disfraces se hagan iguales para ambos,
pero es complicado convencer a algunos compañeros y compañeras. Solo hay un
niño que se niega a disfrazarse como le decimos, suele elegir el disfraz de
chica, y no ha habido ningún problema, al contrario, hay una gran aceptación
por parte de toda su clase. Pero… y los demás????????