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Mi nombre es Mª Ángeles Irazábal, soy maestra de Educación Primaria especialista en Educación Física. Este año soy tutora de 6º curso, dond...

domingo, 24 de marzo de 2019

Tarea final- Unidad 4


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Buscando ejemplos de mujeres,  que, superando prejuicios y estereotipos, logran desempeñar una profesión o un oficio de aquellos denominados “masculinos”.
Me he encontrado con el siguiente artículo:


Hoy en día, ser  minera, bombera, piloto de aviones o militar son algunas de las profesiones en las que la presencia del hombre sigue siendo mayoritaria.
Estas mujeres , nos cuentan que se "sobreprotegidas" y en que a menudo tienen que demostrar que son capaces de desempeñar su trabajo mejor que ellos, aun así, luchan día a día por desterrar mitos y por ser más visibles.
Sin duda alguna nos encontramos con estereotipos marcados desde la infancia.
Nadia Curiel, capitán de la escala de oficiales y destinada en el 43 grupo de las Fuerzas Aéreas, asegura que una de las razones por las que aún la mujer no es visible en su sector es porque hay "estereotipos que nos marcan desde la infancia". Las chicas son princesas, amas de casa, enfermeras. Los chicos son soldados, guerreros, pilotos, etc….
Estas mujeres han tenido que sobreactuar, para parecer más fuertes, han tenido que demostrar que pueden hacer lo mismo que un hombre.
Se sienten observadas continuamente, todo lo hacen bajo la mirada de los demás, las observan y vigilan más que a los compañeros masculinos.
Macu es bombera en Manilva (Málaga) y fue la primera mujer que aprobó las oposiciones en la Diputación de Cáceres. También ha tenido más ojos encima observando cómo lo hacía. Ella ha tenido dificultades de ingresar en el sector por la falta de adaptación de las instalaciones.
Mercedes González, de 43 años y piloto de aviación comercial, nos dice que ha sufrido menos dificultades.
Identificar algunas expresiones o micromachismos de uso común en este ámbito
1.Machismo en el lenguaje
Uno de los ejemplos de micromachismo más palpable es nuestro idioma, donde claramente predominan las palabras de género masculino por encima de las de género femenino, incluso para formar los plurales. 





Y lo mismo ocurre con muchas palabras masculinas y su variante en femenino. Muchas de estas palabras son denigrantes para las mujeres, mientras que en masculino alaban las cualidades del hombre.





2. El papel de la mujer en la publicidad
En el mundo de la publicidad y de los medios de comunicación encontramos multitud de ejemplos de micromachismos. Los medios intentan influir en el consumidor para que compre lo que se le ofrece y, para ello, muchas veces se recurren a ciertas nociones sobre la manera en la que deberíamos comportarnos y lo que deberíamos pensar y decir.

Por ejemplo, recientemente la cadena de supermercados Hipercor lanzó un par de camisetas infantiles. En una ponía en rosa “Bonita como mamá” y en otra en azul “Inteligente como papá”. Obviamente, no tardaron mucho en ser retiradas.

  3. Los hombres no lloran

¿Por qué seguimos diciendo que los hombres no pueden llorar? Los hombres también tienen sentimientos, aunque la sociedad heteropatriarcal haya impuesto que está muy mal visto que los expresen. El problema es que es una frase que se dice constamente a los niños desde que son pequeños, lo que no resulta nada saludable para su futuro. De esta forma, se inculca que la mujer, como es débil, puede llorar, mientras que el hombre, como tiene que ser fuerte, no puede hacerlo.

4. El rosa es de niñas y el azul de niños
Sin duda, uno de los estereotipos más extendidos en nuestra sociedad. Da igual si es ropa, juguetes, productos de higiene o material escolar. Pero la cosa no queda aquí. Y es que, generalmente, mientras que las cosas diseñadas para niños sugieren aventuras y heroicidad, las de las niñas siempre están relacionadas con motivos decorativos bonitos y dulces.



Pautas, consejos, maneras prácticas que puedan apoyar una educación que favorezca la igualdad:
1. Dar el ejemplo como padres y madres, 
Nos tenemos que tratar con respeto y valorar el trabajo no remunerado independientemente de quien lo haga, como nos dicen:
Tenemos que tener en cuenta, que, si los niños crecen en hogares donde ambos padres/madres comparten las responsabilidades laborales y familiares y donde se respetan mutuamente tendrán más posibilidad de reproducir relaciones equitativas en su vida adulta.
2. Incentivar juegos, juguetes, libros no sexistas, que no segreguen y categoricen espacios, temas, actividades y roles para niños y niñas. 
Los textos no reflejan un tratamiento equitativos de personajes femeninos y masculinos, hay un mayor protagonismo y presencia de personajes masculinos.
Incluso se deberían revisar las canciones, cuentos, juegos tradicionales que a menudo, tienen un fuerte contenido sexista y reinventarlos para promover igualdad.
3. Asegurar que tanto niñas como niños aprendan y gradualmente tomen responsabilidades relacionadas con el cuidado, el orden y la limpieza, así como tomar decisiones, liderar iniciativas, expresar sus opiniones y resolver problemas apropiados para su edad.
4. Oponerse a cualquier burla sexista, comentario peyorativo o que refuerce roles estereotipados de género, como que los niños no lloran, reírse de él por tener miedo, o criticar a una niña porque se muestre dominante, juega al futbol o no se preocupe por su apariencia.
5. Incentivar a las niñas en el aprendizaje de matemáticas, de ciencias o cualquiera de las áreas. Del mismo modo, animar a los niños al estudio de la música, danza, expresión plástica.  
6. Brindar oportunidades para que las niñas tomen riesgos y realicen actividades físicas (trepar, reptar, arrastrarse, hacer equilibrio) Animarlas e incluirlas en actividades de Fútbol, baloncesto etc
Tenemos que ser conscientes que construir sociedades igualitarias donde las niñas no crezcan en desventaja y tengan las mismas oportunidades que los niños, empieza por casa. En el colegio hay que ayudar y comprometernos seriamente a educar en igualdad.